Uno de los mayores problemas que afecta a la juventud y sus familias es como financiar el acceso a la universidad. En la actualidad existen dos mecanismos de ayuda a los créditos universitarios: El Fondo Solidario y los créditos de la Banca Comercial con aval del Estado. Pero la realidad demuestra que son insuficientes, burocráticos y solo tienen un alcance parcial. Mecanismos a los cuales se les pueden hacer las siguientes criticas:
- Los estudiantes postulan y solo una parte de ellos consigue crédito, o sea no es universal.
- Se puede conseguir un año pero esto no garantiza que se obtenga al siguiente, de hecho se dan casos de interrupción de estudios por esto.
- Entre ambos solo se beneficia al 30% de los estudiantes.
Su alcance es parcial y en la mayoría de los casos no financia ni siquiera el 80% de los pagos de los aranceles. - El Fondo Solidario solo aplica para las universidades del Consejo de Rectores, fijando cada una de ellas los criterios de aplicación y por tanto no se usan criterios uniformes para todos los estudiantes.
- Los créditos concedidos por la banca comercial con aval del estado se fijan en UF y se cargan con tasas de hasta el 8%, son mas caros que la mayoría de los créditos hipotecarios.
- Se muestran altos índices de morosidad con los que se compromete la sustentabilidad económica futura.
- Los plazos de devolución no son suficientes largos.
La concesión de los beneficios es extraordinariamente burocrática y nunca hay certeza de que se vayan a conseguir, con el consiguiente aumento de la incertidumbre familiar a este respecto.
Por ende a continuación les presentamos nuestra propuesta de mejora:

